jueves, 11 de enero de 2018

El peso de la herencia

Se lo veía taciturno, abstraído. Preocupado. Muy preocupado. Motivos no le faltaban. A sus escasos 22 años lo habian puesto al mando de un ejército. Y  no era cualquiera ejército. Era Roma. Era todo.

El problema radicaba en que no estaba capacitado para tal empresa. Era muy joven. O tal vez no había heredado lo suficiente. Ah si. Lo habían puesto de cónsul, con sólo 22 primaveras, únicamente por la memoria de su padre. Nadie era cónsul antes de los 40. Pero habían obviado años y años de historia. Porque él era el hijo de su padre. Su padre sabría como afrontar aquella batalla. El gran Cayo Mario diseñaría algún plan magistral, algunas argucias y se acabó. Su padre no fallaba. Cuando Roma lo necesitó, él siempre estuvo. Fue su salvador miles de veces (no fueron miles, pero para el pueblo romano era un crack).

Todo Roma pensó que el hijo sería igual. Incluso él lo pensó. No podía ser tan dificil manejar un ejército. Pero nunca había estado de este lado. Nunca tuvo que enfrentar a varias legiones y comentarles el plan de batalla. Él era un soldado. Él obedecia. Era un gran soldado. Pero ahora tenía que comandar las legiones romanas.

Sabía de sobra que con un general inepto (como lo era él) miles y miles de soldados romanos perecerían en vano. Sería un derrota humillante y aplastante. La alternativa no era mas prometedora: admitir su incapacidad. Ante su legado, el cual le profesaba cierta admiración. Ir y decirle: -No puedo manejar esto.

Deshonra, humillación. Incluso algunos soldados resentidos podrían hablar de cobardía. Justo él, que prefería morir antes que rendirse. Y si peleaban, moriría. El general rival le cortaría la cabeza y la pasearia por todas las ciudades, cual trofeo. Lo típico. Él haría lo mismo.

En otros tiempos anhelaba ser mas que su padre. Mas para Roma. Que Roma lo recuerde a él. En ese momento no sabía que sería peor para la memoria del gran Cayo Mario: una derrota de su hijo,  indicando que era un absoluto inútil dando ordenes y mandando a la muerte a demasiados romanos o... una renuncia con consecuencias inciertas. Sus detractores harian ahínco en la cobardía. Incluso podrían hablar de traición. La memoria de su padre lo atormentaba.

Tenía que tomar una decisión. El ejército enemigo atacaría al amanecer. Si iba a delegar el mando, tenía que ser ya. Que alguien apto organice la defensa. Si iba a comandar a las legiones romanas a la muerte solo tenía que reunir a la tropa y comentarles el plan de batalla, con todas las estrategias que él sabía que no serían suficientes.

El tiempo se había acabado, era el momento decisivo. Reunió a la tropa y... se enfrentó con su destino.

DARIO BESADA
11/01/2018
35 años

domingo, 26 de noviembre de 2017

El Hincha

Hace unos días, fui a la casa de Jorge. Me temía lo peor. Se como lo afectan estas cosas, y necesitaba comprobar de que el hombre estaba vivo. Es un tipo especial. Bah, especial... no hay manera que lo pueda describir sin que ustedes no lo tilden de loco. Porque lo está. Pero es una locura linda, bah... que se yo. No vivo con él, no se como esa locura absurda, que lo consume, afecta a su vida diaria.

Entré y lo vi. No me lo voy a olvidar mas. Parecía que estuviese levitando. Detenido en el tiempo, hipnotizado por la tv. Inmóvil. Mirando fijo esa pantalla. No pestañeaba. era una cosa de locos. no recuerdo haberlo visto pestañear en todo el tiempo que estuve ahí. No se cuanto estuve, pero fue un buen rato.

Miraba la pantalla, abstraído del mundo. Me parece que no me vio llegar. Creo que no sabía que estaba pasando a su alrededor.

La pantalla rezaba: Estamos afuera del mundial. El no era un hincha más, como cualquiera de nosotros podría serlo. El se sentía parte del equipo. Era uno más de los 23 convocados. Eran 23 mas él. El vivía esa pasión por la selección y el fútbol de una manera poco habitual, de una manera extrema.

En cierto modo, se sentía responsable de este fracaso, él capaz no había hecho lo suficiente. Capaz en el equipo rival había un hincha como él, que había hecho mejor las cosas. Y en un partido tan parejo, ese pequeño desequilibrio podía ser letal.

Porque no es que estaba totalmente loco, el hombre sabía que no jugaba el partido, que no era el que hacía un gol, o una atajada decisiva. Su función no era esa. El era EL hincha. Su función dentro del grupo era la de alentar, la de mirar videos de rivales buscando errores, prestar toda la atención posible a la charla técnica, hacerle sentir a los nuevos integrantes de que eran bienvenidos.

Tenía muchas cosas para hacer. No es que se sentaba a ver el partido y ya. No, eso haría un hincha común y corriente. Pero él.... entrenaba. Se mantenía en forma. Había buscado intensamente los métodos de entrenamientos que usaba el entrenador, y trataba de replicarlos. Iba al gimnasio, mantenía una dieta saludable. En el día previo al partido, comía liviano, cosa de poder descansar bien, para estar en óptimas condiciones para el cotejo. Era consciente de que su puesto era muy codiciado. Tal vez por miles o millones de fanáticos, que querían ocupar su puesto. Pero era de él, y estaba decidido a no perderlo por holgazanear.

Sin embargo, habían quedado afuera del mundial. Esto era un fracaso. 23 jugadores élite, desperdiciados. Un técnico que no le encontró la vuelta a un par de estrellitas. Había internas, pero no era el momento de las críticas, mas adelante se verá si el dt hizo todo mal o si los jugadores le hicieron una cama. Tal vez con el nuevo de dt, y la nueva camada de jugadores, puedan entrar al próximo mundial. Pero este mundial, que era para el que Jorge se había preparado tanto, lo verían desde afuera.

Se prometió que no volvería a pasar, que para el próximo, redoblaría esfuerzos. No descansaría hasta que su selección, su país, obtenga la gloria que él pensaba que merecía.

4 años de esfuerzos inútiles, de entrenar, de una dieta estricta, de concentrar, de estudiar rivales, de analizar estadísticas, de ver como esos millonarios de Europa venían de vacaciones a ponerse la casaca que tanto amaba. Todo para nada. Todo para estar afuera del mundial.

Súbitamente, se dio media vuelta, farfullando: -2022... en el 2022 todo va a ser diferente. Y empiezo hoy!

Se encerró en su estudio, dando un portazo. Y vaya uno a saber cuando saldrá de ahí. FIN


Autor: Darío Besada

Fecha:  27/11/2017








viernes, 25 de agosto de 2017

Los gallos violetas

En un pantano en el medio de África había gallos violetas. Si, un pantano en el medio de África. Raro. Pero ese era su hábitat. No estaban en ningún otra parte del mundo. Y eso que los buscaron, eh. Pero solo los encontraban ahí. Había millares, y digo había, porque ya quedan pocos, muy pocos. Ni vos, ni yo sabemos cuantos. Ojala que sean al menos dos, pero andá a saber. Tenían muchas peculiaridades, ademas de ser gallos violetas, eran solo machos y se reproducían los machos. Un coito entre gallos era vuelta y vuelta, y tal vez los dos quedaban preñados. Por eso había tantos. Bah, no solo por eso.

El principal motivo de la superpoblación de gallos violetas en ese pantano era que eran muy sexuales. Muy. Básicamente vivían para enfiestarse. Dos, tres, cinco, quince, no les importaba nada. Era su misión en el mundo.  Se han visto filas de hasta 50 gallos garchando. Una cosa de locos. Pero esa era su perdición también. Los cazadores los mataban como moscas, en pleno acto. Pum pum pum y mataban a 5 gallos que estaban en una orgía monumental.

Todo empezó cuando un idiota (no hay otra palabra para describirlo), sugirió que una pluma violeta de gallo lujurioso, podían ayudar a curar la gripe de un campesino. El idiota dijo que lo soñó. Y que por ese motivo debía ser cierto. No tardaron nada en atribuirle mas y mas poderes. Claro, imaginate. Si una pluma cura la gripe, un gallo entero hasta puede curar un cáncer.

Una tarde en el pantano se encontraron los últimos 3 gallos violetas de su especie. Se miraron con pasión y deseo. Les hervía la sangre. Todo indicaba que la fiesta estaba por comenzar. Tal vez la última. Pero todos hemos de morir, estos bichos podían elegir como.

En eso, apareció un grupo de cazadores. Ellos no sabían que eran los últimos 3. Sabían que eran gallos violetas y que los venderían por mucha plata, ya que últimamente no les estaba resultando fácil encontrarlos. No se dieron cuenta. Y creo que si alguien se los hacia saber, no les hubiera importado. Querían plata, aunque tengan que extinguir a una especie.

Los gallos lograron acallar el libido que usualmente los nublaba y huyeron. Los 3, como una gran familia promiscua. Los cazadores dispararon. Una, dos, tres veces. A la nada misma, pero dispararon y luego fueron a revisar a ver si habían matado a alguno. No había gallos violetas. Solo sangre violeta, varias manchas. Ah, los gallos violetas tenían sangre violeta. Otro misterio. Nunca pudieron analizar a ningún gallo. Porque había tantos que pensaron que tenían tiempo, hasta que apareció el idiota. Y el tiempo se esfumó.

Luego de ese altercado, hubo cientos o miles de rumores sobre gallos violetas, pero nunca se volvió a ver a ninguno. Esas heridas los mataron? Habrán encontrado otro pantano donde perpetuar su especie? Yo no lo sé. Solo te puedo decir que soñé que una pata de ardilla purpura, esas que están en ese bosque en Australia, puede revelar el nuevo escondite de los gallos violetas. Ah, los sueños no fallan. FIN


AUTOR: DARIO BESADA
FECHA: 24/08/2017

miércoles, 14 de octubre de 2015

Allinpiadas

Ultima fecha. Fecha 7 y somos cerca de 40. Impensado hace 7 u 8 meses. Esto es una locura y lo sabemos. Nuestras parejas lo saben y lo aceptan con resignación. 
40 tipos de diversa edad, profesión, ideología política y religiosa, se juntan un sábado a jugar. Pero no te comas esa. No es jugar y ya. Las Allinpiadas es mucho mas que eso. 
En un deporte brutalmente individual, nosotros apostamos por la unidad, por el grupo. Ok, hubo fracasos. Gente que no pudimos caaptar, ni evangelizar, gente con el signo pesos en la frente. No se pueden ganar todas las batallas, pero podemos intentarlo.
Este año dimos un salto. Innegable, rotundo y determinante. No solo por las 40 almas que confían en lo que ofrecemos, sino por todo el tiempo que nos dedican fuera del paño.
Emociona como algunos de los nuevos se involucran en nuestro proyecto. Gente que hace un año ni sabia de nuestra existencia, hoy se pone el parche de la fidelización.
Tenemos que admitir que tuvimos suerte. La incorporación masiva de esta temporada, no estaba prevista. Y era un flip. Podía ser un éxito o un caos. 
Un flip y tuvimos suerte. Que vengan 15, 20 tipos nuevos, y la onda, el clima, no se vea afectada... suerte!!!
Y creo que que el viaje a Rosario nos afectó. Bah, a mi me afectó, y debería haber afectado a todos. Después de jugar 10hs x día, durante 3 días, por 300 lucas, jugar todo un sábado por 5 lucas, como que choca.
Pero la realidad es que hay muchas opciones de torneos por todos lados. Mas caros, mas gente, mas pozo, etc. Pero nosotros no nos juntamos solo por la plata. Ok, si es poker, es plata, pero yo creo que la experiencia grupal compartiendo una tarde amena con gente que ama esto tanto como vos, es única.
No podemos competir con el premio. Nuestro caballito de batalla, es la onda, el clima. y eso es innegociable.

El desafio para el año que viene es fortalecer los vínculos logrados esta temporada. Sin los allinpianos, no somos nada,
A veces me pongo a pensar qué loco como llegamos a esto. Cuantos soldados perdimos en el camino. Pero lo que mas me ilusiona son los nuevos, porque nos eligen por sobre todas las demás ofertas.
Igual es imposible obviar a dos personas que empujan este carro para adelante. Uno con sus miles de propuestas y un entusiasmo puro. Y el otro... despide poker por todos sus poros.
Habermelos cruzados en tiempo y espacio es un milagro. Lisa y llanamente: UN MILAGRO

jueves, 16 de mayo de 2013

El Jugador (Parte 2)

Pasaron varios días o semanas hasta que finalmente procesó esa derrota. Nunca había estado tan cerca de su sueño. Pero era una derrota mas, no era una especial, o de esas que te marcan.

Fiel a su creencia, siguió jugando en todo antro o club por el que pasaba cerca. La única manera de cumplir su sueño era jugando. No había un plan B. Con el pasar de las noches (generalmente jugaba de noche), su juego fue mejorando. Podía "leer" mejor a sus rivales, ocultar mejor sus señas, y la suerte... ¿qué sería de él sin un poco de suerte? La suerte lo había acompañado en las últimas partidas. 

Había juntado algo de dinero, como para anotarse en un torneo de poca monta en uno de los antros de los que frecuentaba. Así tenia que empezar su camino. Tenía que demostrarse a si mismo, que podía tener un gran resultado en un torneo multitudinario. Una cuestión de confianza, bah.

El torneo no daba grandes premios, pero era una buena manera para empezar a hacerse conocido en el mundo del Poker. Un buen triunfo. Lapidario. Quizás hasta le traiga algún sponsor. Esa gente con mucha plata, sin talento, que ve un potencial ganador y lo financia, con tal de quedarse con una buena tajada ante un gran premio.

En el torneo se anotaron cerca de 130 personas. Una gran cantidad, no a la altura de Vegas, donde se anotan miles, pero para el ámbito local es un número bastante respetable.

La primer hora de juego la pasó sin sobresaltos, jugando pozos chicos, esperando dar un gran golpe, que tarde o temprano tenía que llegar.

Tenía alguna que otra cábala para levantar las cartas, como casi todo jugador de Poker. Cómo si levantar las cartas de X manera le diera mas suerte. Absurdo, pero las cábalas son así. 

En una mano que parecía una mas, luego del ritual para ver las cartas, se fija y tiene AK, ambas de diamante. Mano premium a su entender. Trató de no saltar de la silla de la emoción. Que los rivales no puedan detectar esa gran mano. En la mesa había 8 jugadores mas, además del croupier.

No conocía a ninguno de ellos, salvo a uno. Hubiera preferido no cruzarse contra Lenny en esa instancia. Pero ahí estaba. 

Las ciegas estaban 1/2. En su stack habia algo así como 1000 fichas. Stack promedio, las ciegas estaban bajas. 

El hablaba primero, es decir, estaba en la primer posición luego de las ciegas. Luego de meditarlo unos segundos, decide subir la apuesta a 15 pesos.

Cual dominó, los jugadores que le siguen empiezan a foldear, uno atras del otro, hasta que le toca en la última posición a Lenny.

Lenny era, tal vez, la única estrella de todo el torneo. Había jugando el ME del WSOP varias veces, y alguna vez había entrado en premios. No era una leyenda, pero si era bastante respetado en las mesas. 

Lenny lo observó unos minutos, y subió la apuesta. Sin titubear puso 80 pesos. Una apuesta bastante elevada, para mostrar fortaleza. 

Las dos ciegas, foldearon inmediatamente, pero él no podía tirar las cartas. En realidad era lo que estaba esperando, un buen cruce, para tomar la delantera. Respetaba mucho a Lenny, y estaba convencido de que llegaría a la mesa final, de una u otra forma. Aunque conecte poker flopeado, estaba convencido de que Lenny iba a poder salvarse, foldear, leer el poker, algo iba a inventar para salvarse.

Volvió a mirar sus AK de diamantes, miró su stack, miró el stack de Lenny, que contaba con 1200 fichas, y le apostó 200 fichas.

Lenny se mostró contrariado. No esperaba esa subida, contaba con que su rival foldee. Lo meditó un buen rato, y pagó la apuesta. Era muy temprano para jugar todo el stack, y encima preflop.

El flop tiró las siguientes cartas:

4 diamantes, 6 diamantes, 10 trébol.

Miró fijo el flop maldiciendo por no haber conectado, pero el proyecto a color le daba una gran esperanza. Tenía que decidir en ese momento, si le apostaba, o si pasaba para ver que hacía Lenny. 

El tema tenía su complejidad. Había 400 fichas en el pozo. Si pasaba, y Lenny le apostaba, seguramente una apuesta de mas de 200 fichas, o hasta tal vez un jugado, qué haría? Tenía que tenerlo decidido antes de jugar. Lo miró a Lenny, esperando ver alguna señal. Pero nada, era una hoja en blanco. El problema es que no tenía ni la mas pálida idea de las cartas de Lenny. Par alto? par bajo? ya tendrá un set? no conectó?

El croupier le hizo una mueca para que se apure. Se había perdido en sus pensamientos olvidándose del tiempo transcurrido. Tomó una decisión, deseando que sea la correcta.

J -Check - Exclamó, mientras golpeaba con su palma la mesa.

Lenny hizo una pausa, respiró hondo y empujó 250 fichas fichas al centro del paño.

L: 250 fichas

Le quedaban 800 fichas, si pagaba le iban a quedar 550. Podía foldear, y esperar otra mano para remontar. Podía pagar plano, esperando el color en Turn, o podía jugarse, esperando que Lenny haya blufeado y tire las cartas. Dudaba que ese sea el caso. Algo tenía.

J: Pago.

El croupier tira el turn y la carta era: K de picas

Ahora en el paño estaban: 4d, 6d, 10t, Kp

Le tocaba. Había conectado el top pair, con el mejor kicker. Su mano había mejorado notablemente. No tenia resto para hacer una apuesta. Era jugarse o pasar a ver que hacia Lenny.

J: -All in.

Un fuerte murmullo se escuchó en la sala. Ya se habían ido un par de jugadores, pero se le estaba jugando a Lenny, el candidato. 

Lenny se rascó la cabeza, miró sus cartas, lo miró a él, intentando poder leer en sus ojos las dos cartas que tenía boca abajo. 

El croupier le hizo la misma mueca, para que se apure, y finalmente...

L:- Pago.

Muestran las cartas

J: AKd

L: 10p 10c

Un par de curiosos se acercaron a la mesa, la expectativa para ver el River era inmensa. Si perdía quedaba afuera del torneo. Si ganaba, Lenny quedaría muy herido con 200 fichas nomas. 

El croupier demoró mas de lo aconsejable, casi conteniendo la respiración. Los jugadores estaban muy impacientes. Ambos se pararon y empezaron a caminar alrededor de la mesa. No era una mano mas. 
Lenny ganaría la mano, salvo que la carta del river sea una de diamantes. El set de diez era una mano muy poderosa. Incluso si salía el diez de diamantes, dándole el color, Lenny hacia poker de 10 y se llevaba la mano. 

Joker, así se hacía llamar, estaba temblando. De ninguna manera había pensado que Lenny podía tener un set flopeado. Estaba muy frustrado, por no haberse dado cuenta de la trampa en la que había caído. Se sentía un completo idiota. Lenny lo había empujado a esta situación. 

El juego en el resto de las mesas parecía que estaba en pausa, varios jugadores abandonaron sus asientos y se acercaron a la mesa para ver el desenlace.

Finalmente el croupier dio vuelta la última carta:

2d

J: 2 de diamantes! - Exclamó el Joker totalmente extasiado.

Esto le daba color, y le asestaba un gran golpe a Lenny, dejándolo con 200 fichas nomas. 

L:- Con todas las cartas negras que hay en el mazo, tiras una de diamantes???? - Le dijo Lenny, claramente ofuscado, al croupier

Luego de refunfuñar por lo bajo, Lenny felicitó al Joker y le dijo:

L:- Bien jugado, niño. No cometas la estupidez que cometen todos: Ganan una mano y se creen el dios de este juego. Recuerda que tuviste suerte, y la próxima no la tendrás. 

El Joker estaba fuera de si, todavía no había dejado de temblar, respiraba con dificultad, y por un momento pensó que sufriría un colapso global. De todas maneras no había eliminado a Lenny, lo había herido, pero seguía con vida, y daba por descontado que tarde o temprano, iría por sus fichas.  (CONTINUARA!)


viernes, 8 de febrero de 2013

Miramar

Me voy para Miramar. Un par de días.

Porque a Miramar? y... porque va a ser? Está ella.

Pero... hermano, probaron, no funcionó. ¿Que demonios están haciendo? Que pregunta jodida.

La necesito en mi vida. Y ademas es una locura. Hace tiempo que no hago una locura. Se siente bien.

Es como sentirse vivo. De esas cosas que no te olvidas con el paso del tiempo.

Estamos jugando con fuego. No, mas que eso. Es como un incendio, y nosotros pensamos ingenuamente que lo podemos controlar. Claro que no se puede. Está fuera de nuestro alcance.

Pero nada, me muero por pasar unos días con ella, estando de vacaciones.

Porque uno de vacaciones, tiene otra actitud. Solo piensa en disfrutar. Es otra mentalidad. Solo importan las vacaciones. Y a pesar de que pasaron muchas cosas entre nosotros, nunca tuvimos eso. Una escape de la realidad, lejos de la rutina de la ciudad.

No tengo idea en que va a terminar todo esto. No se si quiero saberlo, lo que es seguro es que tarde o temprano vamos a tener que tomar una decisión  Y creo que es ese tipo de decisiones, donde los involucrados lloran y mucho.

Por lo pronto... me voy a Miramar


lunes, 12 de noviembre de 2012

El Jugador (Parte 1)

5 de trébol.

El crupier dio vuelta esa carta. Era la quinta, el River. La que definía todo.

Sabía que estaba perdido. Ese palo lo perjudicaba y su cara no lo podía ocultar. De nada iba a servir una apuesta contundente. La batalla había concluido con ese fatal 5 de trébol.

Lo iba a intentar de todas maneras. Pero una vez mas, había quedado al borde del Main Event del WSOP.

Su set poco podía hacer contra un color. Cuatro tréboles en la mesa, el rival tenía que tener nada mas que un trébol.

Y lo tenía.

Vegas estuvo mas cerca que nunca. Solo tenía que salir un corazón, diamante o hasta una pica. Pero no. Trébol. 5 de trébol.

La personas tienen diversos sueños durante el transcurso de su vida. En general van cambiando y se estacionan a cierta edad. Cual sueño maduro.

Y el de él era tal vez banal y/o superficial. Pero era suyo. No quería que fuese nada mas que eso: Un sueño. Quería vivirlo. Aunque le lleve años llevarlo a cabo.

Había jugado cientos de torneos, tal vez miles, en los últimos años, con resultados discretos. Su vida era monotemática. Poker. Era complicado establecer una charla sobre cualquier cosa que no sea de poker. (CONTINUARA)