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Los gallos violetas

En un pantano en el medio de África había gallos violetas. Si, un pantano en el medio de África. Raro. Pero ese era su hábitat. No estaban en ningún otra parte del mundo. Y eso que los buscaron, eh. Pero solo los encontraban ahí. Había millares, y digo había, porque ya quedan pocos, muy pocos. Ni vos, ni yo sabemos cuantos. Ojalá que sean al menos dos, pero andá a saber. Tenían muchas peculiaridades, además de ser gallos violetas, eran solo machos y se reproducían los machos. Un coito entre gallos era vuelta y vuelta, y tal vez los dos quedaban preñados. Por eso había tantos. Bah, no solo por eso. El principal motivo de la superpoblación de gallos violetas en ese pantano era que eran muy sexuales. Muy. Básicamente vivían para enfiestarse. Dos, tres, cinco, quince, no les importaba nada. Era su misión en el mundo.  Se han visto filas de hasta 50 gallos garchando. Una cosa de locos. Pero esa era su perdición también. Los cazadores los mataban como moscas, en pleno acto. Pum pum pum...

El poder de tu mirada

Acá estamos. Vos, yo y un montón de extras. Que no saben que son extras en esta película. En nuestra película. Y de pronto me miras, al pasar, como si no quisieras, como si yo fuera una parada obligada en el camino de tus ojos. A veces no es de pasada, a veces me buscas. Estableces esa conexión que tanto me perturba. Porque hay extras, y yo estoy sumergido en esos ojos negros. Y los segundos pasan, y pasan, y la gente vive y nuestras miradas siguen ahí, estoicas esperando la pausa. Esa intensidad no es sostenible en el tiempo, al menos sin que los extras se percaten de que hay 4 ojos que se atraen, como imanes, y con el pasar de los segundos, la intensidad aumenta, y los extras... lo saben?  Sospechan? Murmuran por lo bajo? Tus ojos se clavan en los mios y se desata el caos. No hay otra palabra. Yo quedo prisionero de esos ojos en apariencia inocentes. Me nublo, la situación me desborda, y solo me estás mirando! Y luego... seguís con tu vida. Aquí no ha pasado nada. Bah, yo es...

Allinpiadas

Ultima fecha. Fecha 7 y somos cerca de 40. Impensado hace 7 u 8 meses. Esto es una locura y lo sabemos. Nuestras parejas lo saben y lo aceptan con resignación.  40 tipos de diversa edad, profesión, ideología política y religiosa, se juntan un sábado a jugar. Pero no te comas esa. No es jugar y ya. Las Allinpiadas es mucho mas que eso.  En un deporte brutalmente individual, nosotros apostamos por la unidad, por el grupo. Ok, hubo fracasos. Gente que no pudimos caaptar, ni evangelizar, gente con el signo pesos en la frente. No se pueden ganar todas las batallas, pero podemos intentarlo. Este año dimos un salto. Innegable, rotundo y determinante. No solo por las 40 almas que confían en lo que ofrecemos, sino por todo el tiempo que nos dedican fuera del paño. Emociona como algunos de los nuevos se involucran en nuestro proyecto. Gente que hace un año ni sabia de nuestra existencia, hoy se pone el parche de la fidelización. Tenemos que admitir que tuvimos suerte. La incorporac...

El Jugador (Parte 2)

Pasaron varios días o semanas hasta que finalmente procesó esa derrota. Nunca había estado tan cerca de su sueño. Pero era una derrota mas, no era una especial, o de esas que te marcan. Fiel a su creencia, siguió jugando en todo antro o club por el que pasaba cerca. La única manera de cumplir su sueño era jugando. No había un plan B. Con el pasar de las noches (generalmente jugaba de noche), su juego fue mejorando. Podía "leer" mejor a sus rivales, ocultar mejor sus señas, y la suerte... ¿qué sería de él sin un poco de suerte? La suerte lo había acompañado en las últimas partidas.  Había juntado algo de dinero, como para anotarse en un torneo de poca monta en uno de los antros de los que frecuentaba. Así tenia que empezar su camino. Tenía que demostrarse a si mismo, que podía tener un gran resultado en un torneo multitudinario. Una cuestión de confianza, bah. El torneo no daba grandes premios, pero era una buena manera para empezar a hacerse conocido en el mundo d...

Miramar

Me voy para Miramar. Un par de días. Porque a Miramar? y... porque va a ser? Está ella. Pero... hermano, probaron, no funcionó. ¿Que demonios están haciendo? Que pregunta jodida. La necesito en mi vida. Y ademas es una locura. Hace tiempo que no hago una locura. Se siente bien. Es como sentirse vivo. De esas cosas que no te olvidas con el paso del tiempo. Estamos jugando con fuego. No, mas que eso. Es como un incendio, y nosotros pensamos ingenuamente que lo podemos controlar. Claro que no se puede. Está fuera de nuestro alcance. Pero nada, me muero por pasar unos días con ella, estando de vacaciones. Porque uno de vacaciones, tiene otra actitud. Solo piensa en disfrutar. Es otra mentalidad. Solo importan las vacaciones. Y a pesar de que pasaron muchas cosas entre nosotros, nunca tuvimos eso. Una escape de la realidad, lejos de la rutina de la ciudad. No tengo idea en que va a terminar todo esto. No se si quiero saberlo, lo que es seguro es que tarde o temprano vamos a ...

El Jugador (Parte 1)

5 de trébol. El crupier dio vuelta esa carta. Era la quinta, el River. La que definía todo. Sabía que estaba perdido. Ese palo lo perjudicaba y su cara no lo podía ocultar. De nada iba a servir una apuesta contundente. La batalla había concluido con ese fatal 5 de trébol. Lo iba a intentar de todas maneras. Pero una vez mas, había quedado al borde del Main Event del WSOP. Su set poco podía hacer contra un color. Cuatro tréboles en la mesa, el rival tenía que tener nada mas que un trébol. Y lo tenía. Vegas estuvo mas cerca que nunca. Solo tenía que salir un corazón, diamante o hasta una pica. Pero no. Trébol. 5 de trébol. La personas tienen diversos sueños durante el transcurso de su vida. En general van cambiando y se estacionan a cierta edad. Cual sueño maduro. Y el de él era tal vez banal y/o superficial. Pero era suyo. No quería que fuese nada mas que eso: Un sueño. Quería vivirlo. Aunque le lleve años llevarlo a cabo. Había jugado cientos d...