Luego de un mes, el pueblo era un caos. Ningún otro cofre había aparecido, y todos tenían los ojos puestos sobre el único cofre hallado. El borracho había invertido gran parte de su fortuna en maquinas inservibles, pero el Cantinero aún tenia sus monedas.
Mike tenía una idea. El y solo él podía arreglar esto. Pero tenía que poder llegar al cofre, tenerlo en su poder unos segundos.
De mas esta decir que el Cantinero estaba refugiado, nadie conocía su paradero. Todo hombre, mujer, niño, anciano del pueblo lo estaba buscando. A nadie le importaba la ley, el primero que se encuentre a un cantinero protegiendo a un cofre, lo mataría sin demasiados remordimientos. Hasta el mismísimo borracho, ex socio del cantinero, había comprado un buen rifle con las monedas que le quedaban.
El Sheriff estaba desolado, la vida de un hombre se estaba por extinguir y él no podía hacer demasiado. Podía arrestar a un par de pueblerinos para intimidar a algunos cobardes. Pero el resto, sin dudas que matarían al Cantinero ni bien lo encuentren.
En un acto de desesperación, el Cantinero casi acorralado, acudió a Mike.
C: - Por el amor de dios, debes decirme donde escondes la droga. Es el único lugar donde el cofre estará a salvo
M: No hay drogas
C: Ya basta de este jueguito! ¿Quieres oro? Te obsequio la mitad de mis monedas
M: Déjame ver el cofre
C: Eso no va a pasar
Un estruendo se escuchó enfrente de la casa de Mike. El pueblo entero estaba afuera. Era cuestión de minutos que derriben la puerta y, presumiblemente, maten a todo humano que se encuentre adentro, no sin antes torturarlos hasta que confiesen donde esta el cofre y la droga. No era el mejor momento para ser el único Dealer del pueblo.
M: Tienes que confiar en mi... te proveeré de toda la droga que quieras, serás multimillonario. El pueblo gastará todas esas monedas en droga.
C: Puede ser, pero si entregamos el cofre, seguro que algún codicioso va a querer mas y mas. Y solo hace falta que uno dispare, para que el resto lo siga.
El Cantinero le entregó el cofre y se escondió en el sótano. No era el momento para pecar de valiente.
Mike se había hecho con el cofre, ahora tenía que calmar la turba, duplicar un par de veces ese cofre, y enterrarlos todos para que lentamente el pueblo nade en monedas de oro. Pero... ¿ Como lograr que se vayan? ¿Como hacerles entender que necesitaba 1 minuto para hacerlos ricos, inmensamente ricos, a todos? al cantinero, al sheriff, al borracho, al idiota del historiador que los incentivó, a todos. ¿ Como reaccionarían estos chantas si al entrar se encuentran con cientos de cofres con monedas de oro ? Tal vez se maten entre ellos mismo. Seguramente alguna bala alcanzaría Mike, por no decir un centenar de balas, tal vez una por cofre. No, no era el momento. Tenía que convencerlos de que les era útil tenerlo vivo.
El pueblo derribó la puerta y... se encontró a Mike junto al ansiado cofre de monedas de oro. El borracho se apresuró en tomar la iniciativa:
B: Ese cofre me pertenece, no hagas nada estúpido o te volaré la cabeza.
M: Claro que ese cofre no te pertenece. Pero puedes tomarlo. Aunque si lo tomas...
B: ¿Que? ¿Que? ¿ Está maldito? ¿ Un rayo me matará? Dilo de una vez
M: Si tomas ese cofre, jamás les diré donde están los demás.
El Sheriff se hizo lugar entre la multitud, tratando de calmar los ánimos
S: ¿Hay mas cofres?
M: Por supuesto. ¿ Donde se ha visto que los piratas entierren un solo y triste cofre? No. hay cientos, o miles, tendría que ir a contarlos.
S: ¿Donde demonios están los demás? Sin vueltas, sin juegos, dilo y te dejaremos en paz. Es demasiada casualidad que justo cuando llegas al pueblo, de repente empiezan a aparecer cofres llenos de oro. Alguien con poca paciencia podría torturarte para que digas donde están los cofres... y la droga.
Los ánimos se estaban caldeando. Pero no podían matarlo, no sin saber donde están los cofres y la droga.
¿Y luego de entregar los cientos de cofres que pasaría? Tal vez un período de paz, de unas pocas semanas, hasta que la codicia los tape, y el pueblo sea una guerra. No solo una guerra, una guerra de millonarios. Tanques, misiles, vaya uno a saber que compran para matar a su vecino y robarles sus monedas.
Mike tenía un poder, y usarlo tal vez haría desaparecer a Rancho Nefasto. (CONTINUARA!!!)
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